Con El Juego del Calamar 2, la publicidad exterior en Colombia reafirmó su capacidad para amplificar lanzamientos globales, conectar emocionalmente con las audiencias y convertir el espacio urbano en una plataforma estratégica para las grandes marcas del entretenimiento. La acción elevó el estándar del OOH, demostrando que cuando la creatividad se integra al ritmo de la ciudad, el impacto se vuelve tangible y memorable.
Durante varias semanas, el entorno urbano fue intervenido de manera estratégica con piezas de publicidad exterior masiva, ubicadas en corredores viales clave, zonas de alto tráfico y puntos icónicos. Pantallas digitales, vallas de gran formato y activaciones visuales inmersivas lograron que la serie trascendiera la pantalla y se viviera en el espacio público, acompañando a las personas en su cotidianidad y generando múltiples puntos de contacto con la narrativa.
La ejecución fue posible gracias al trabajo articulado entre Netflix, su agencia dentsu y Marketmedios, quienes llevaron el universo de la serie al entorno urbano mediante una planeación técnica y creativa precisa. La combinación de OOH tradicional y DOOH permitió maximizar la visibilidad, fortalecer la recordación y activar la conversación tanto en redes sociales como en medios digitales.
La campaña evidenció que la publicidad exterior sigue siendo uno de los canales más efectivos para construir experiencias de alto impacto. No se trató únicamente de exhibir un mensaje, sino de integrarlo al pulso de la ciudad, sorprender al transeúnte y transformar cada trayecto cotidiano en una experiencia conectada con la historia de la serie.
Así, El Juego del Calamar 2 confirmó que el OOH continúa siendo un medio clave para amplificar contenidos globales, generar emoción y posicionar el entretenimiento en el centro de la vida urbana.