La campaña de Todo Rico Criollo, desarrollada por la agencia Interpublic IPG y ejecutada en vía pública junto a Marketmedios, llevó a la publicidad exterior un mensaje cercano, auténtico y fácil de reconocer: qué bacano ser colombiano. Una idea sencilla, pero con una carga emocional poderosa, que se materializó en vallas publicitarias de alto impacto, pensadas para conectar con las personas desde el orgullo por lo nuestro y el sabor que nos representa.
Las vallas se destacaron especialmente por el uso de troqueles llamativos, un recurso creativo que rompió con el formato rectangular tradicional y permitió que los empaques sobresalieran de la estructura. Esta decisión de producción especial aportó volumen, dinamismo visual y una presencia más fuerte en el entorno urbano, logrando que el producto se convirtiera en el verdadero protagonista de la pieza.
El diseño visual reforzó el concepto de origen con colores intensos, referencias al campo colombiano y una composición clara que facilitó la lectura a distancia. Cada elemento fue pensado para comunicar identidad, autenticidad y cercanía, alineando forma y mensaje en una sola experiencia visual. La valla no solo exhibió un producto: contó una historia que conectó con la cotidianidad, el gusto y el orgullo local.
Esta ejecución demostró cómo los troqueles en vallas publicitarias siguen siendo una herramienta efectiva dentro del OOH, permitiendo diferenciar la marca en escenarios de alto tráfico y generar impacto sin necesidad de recursos digitales. El uso estratégico del espacio y la estructura convirtió la valla en un soporte expresivo, memorable y altamente visible.
La propuesta aprovechó el espacio urbano para celebrar lo colombiano de manera directa y honesta. Porque cuando el mensaje es genuino y la creatividad acompaña, la publicidad exterior se transforma en un reflejo de lo que somos. Y si es colombiano, es bacano. 🇨🇴